Más de cinco mil bienes inservibles, incluyendo computadores, impresoras y teléfonos móviles, han sido dados de baja por varias instituciones gubernamentales y transferidos a otros organismos del Estado gracias a la Plataforma de Economía Circular. Este mecanismo, que comenzó a operar el 12 de julio de 2025, se ha convertido en una herramienta fundamental para la gestión de bienes públicos, logrando hasta ahora un ahorro superior a mil millones de pesos para el Estado. La plataforma permite a los organismos evitar gastos innecesarios en la adquisición de bienes muebles, ofreciéndoles la oportunidad de reutilizar aquellos que aún están en condiciones adecuadas.
Los bienes que se encuentran en la Plataforma de Economía Circular están organizados en diez categorías, que incluyen desde útiles de oficina como sillas y estantes, hasta equipos tecnológicos como cámaras fotográficas y extintores. Entre los artículos más destacados se encuentran 180 camas clínicas del Hospital Dipreca de Carabineros y 28,700 teléfonos móviles entregados por el Ministerio de Bienes Nacionales. En total, 64 instituciones se han beneficiado de esta iniciativa, cuya consulta es obligatoria antes de cualquier compra pública. El objetivo central es no solo ahorrar recursos, sino también minimizar el impacto ambiental generado por la producción excesiva de bienes.
El funcionamiento de la plataforma es sencillo y está diseñado para ser accesible. Antes de realizar una compra pública, cada entidad debe consultar el catálogo para verificar la disponibilidad de bienes necesarios en otros organismos. Si una institución tiene bienes muebles que ya no necesita, puede publicarlos en la plataforma, indicando su estado de utilidad. A través de esta dinámica, se fomenta la reutilización y se evita la necesidad de nuevas adquisiciones, contribuyendo así a un modelo más sostenible en la administración pública.
Una vez que los bienes son publicados, permanecerán visibles por un plazo de 30 días hábiles, durante los cuales las instituciones pueden solicitarlos. Si ninguna entidad pública muestra interés en adquirir alguno de estos bienes, podrán ser ofrecidos a la ciudadanía mediante la Dirección de Crédito Prendario o, en última instancia, donados a organizaciones sin fines de lucro que estén registradas como entidades de interés público. Este enfoque no solo facilita la optimización de recursos estatales, sino que también promueve la solidaridad y el apoyo a la comunidad.
Los costos asociados al traslado y custodia de los bienes transferidos son responsabilidad del organismo receptor, y es fundamental que todas las transacciones queden documentadas en los inventarios correspondientes. La Plataforma de Economía Circular representa un cambio significativo en la forma en que las instituciones manejan sus activos, abriendo caminos para una mayor transparencia y eficiencia en el uso del patrimonio público. De esta manera, el Estado no solo ahorra, sino que también fomenta un ciclo de vida más prolongado de los bienes, beneficiando tanto a las instituciones involucradas como a la ciudadanía en general.




