La regeneración del terreno de Las Salinas avanza significativamente en su proceso de descontaminación, destacando un esfuerzo conjunto con la autoridad ambiental y la activa participación de la ciudadanía. Este proyecto busca sentar las bases para el desarrollo de un nuevo barrio sostenible en Viña del Mar, donde el urbanismo y la protección del medio ambiente irán de la mano. Recientemente, se inició oficialmente la fase de operación del saneamiento en el Paño Sur, un paso crucial donde se implementarán biopilas destinadas a la biorremediación del suelo contaminado esa zona. Este momento histórico representa un avance concreto hacia la urbanización responsable y planificada de la ciudad, un desafío que cobra relevancia en el contexto actual de sostenibilidad urbana.
La gerente de Medio Ambiente, Stephanie Rotella, expresó su satisfacción al dar inicio a la fase de operación, subrayando que la biorremediación es una técnica segura y ampliamente utilizada a nivel global. Este proceso, que abarca la descontaminación del subsuelo, es el resultado del cumplimiento riguroso de las etapas previas, y representa un hito en la regeneración de un terreno con historia. La proyección es que el Paño Sur esté completamente saneado para finales de 2027, antes de que el proyecto pase a enfocarse en el Paño Norte el año siguiente. Rotella enfatiza que todo el trabajo realizado hasta ahora cobra sentido al evidenciar un avance comprometido hacia un impacto ambiental positivo en la región.
Daniel Pérez, jefe de Ingeniería y Construcción de Las Salinas, destacó que avanzar a la fase de operación es una clara demostración de que el proyecto está logrando resultados concretos. Esta fase también trae consigo una señal alentadora para Viña del Mar: se está construyendo una propuesta urbana alineada con las necesidades contemporáneas del siglo XXI. El compromiso técnico del proyecto no solo se manifiesta en el saneamiento del terreno, sino también en la visión de futuro que integra desarrollo urbano, medio ambiente y calidad de vida para sus habitantes. Este nuevo barrio promete ser un polo de oportunidades económicas y sociales en la región.
Desde sus inicios, el proyecto Las Salinas ha incorporado la participación activa de la comunidad a través de visitas al sitio, charlas informativas y reuniones. Con el objetivo de fomentar un diálogo abierto y transparente, se implementó el Plan de Monitoreo Participativo, que ha permitido a los vecinos seguir de cerca el progreso del saneamiento. En cuatro sesiones de seguimiento llevadas a cabo, los residentes han podido interaccionar con los profesionales a cargo, lo que ha generado un ambiente de confianza y colaboración. Con la aprobación de la Superintendencia de Medio Ambiente, se activó una convocatoria para invitar a representantes de la comunidad a que se integren al proceso de forma activa.
El proyecto de Las Salinas no solo busca abordar la descontaminación del terreno; a largo plazo, se proyecta como un desarrollo urbano que requiere una inversión de US$1.300 millones, la creación de 70 mil empleos directos e indirectos, y un impacto económico que podría alcanzar el 10% del PIB regional. Este nuevo barrio tendrá áreas verdes frente al mar, edificios de mediana altura, y espacios destinados al comercio, deporte y recreación, convirtiéndose en una propuesta integral para el bienestar de la comunidad. Así, Las Salinas se transforma en un ejemplo de regeneración ambiental que puede servir de modelo para otros proyectos urbanos en el país.




