En un contexto donde las decisiones energéticas rara vez resuelven todos los problemas de manera simultánea, la transición hacia soluciones más sostenibles se convierte en un tema de gran complejidad y debate. Una solución puede resolver un aspecto de la energía, como la sostenibilidad ambiental, pero al mismo tiempo generar tensiones en otros, como la seguridad del suministro. Esta fue la esencia del World Energy Trilemma Proofing, un taller innovador organizado por WEC Chile, donde se reunieron expertos y representantes de diversas entidades para discutir y analizar las implicaciones de las decisiones energéticas en un marco que considera la seguridad, sostenibilidad y equidad, entendiendo que el objetivo no es encontrar una solución única, sino identificar los compromisos necesarios que acompaña cada opción.
Durante el evento, Andy Calitz, un destacado asesor del World Energy Council, presentó el concepto del Trilemma Energético a través de cuatro casos relevantes de diferentes países. Desde el Noor Solar Power Station en Marruecos, que ilustra la transición de la generación a carbón a energía solar, hasta la Hornsdale Power Reserve en Australia, que muestra el papel crucial de las baterías en los sistemas eléctricos con alta participación de energías renovables. Los ejemplos resaltan la flexibilidad y adaptabilidad que cada contexto requiere, reforzando la idea de que una misma solución puede tener impactos completamente distintos según las condiciones locales y el sistema existente, y enfatizando la importancia de un enfoque contextualizado en la planificación energética.
El taller profundizó en cómo Chile se enfrenta a su propio Trilemma Energético. La Superintendenta de Electricidad y Combustibles, Marta Cabeza, subrayó que para que la electromovilidad sea una solución viable, es esencial entender la base del problema y coordinar a todos los actores relevantes. Sebastián Bernstein, de Metrogas, trajo a colación la necesidad de evitar una visión polarizada que oponga a la electricidad y el gas, sugiriendo en su lugar la necesidad de equilibrar diferentes factores como la seguridad y la sostenibilidad. Por su parte, Juan Carlos Jobet ofreció un análisis del complejo proceso de descarbonización en Chile, destacando que la transición no puede abordarse solo desde un marco político o tecnológico, sino que requiere una colaboración efectiva entre todos los involucrados.
El taller culminó con un ejercicio práctico donde los participantes abordaron tres retos energéticos específicos del país: la calidad del aire en el sur de Chile, el impacto y crecimiento de los data centers en la demanda energética, y la expansión de las energías renovables variables. Divididos en grupos, los asistentes exploraron múltiples alternativas para cada desafío, identificando cómo se pueden fortalecer algunas dimensiones del Trilemma mientras que otras podrían verse tensionadas. Este enfoque multifacético refuerza la idea de que cada decisión energética debe ser evaluada en un marco más amplio, lo que permite descubrir variables y actores que de otro modo podrían quedar excluidos de la conversación.
El World Energy Trilemma Proofing realizado por WEC Chile marcó un hito en la discusión energética nacional, promoviendo el diálogo y el entendimiento de que, en tiempos de rápida transición, las decisiones no pueden ser reducidas a un único resultado positivo. En su lugar, es fundamental preguntar quién se ve beneficiado o afectado, qué condiciones son necesarias para que una solución sea efectiva, y cómo cada decisión puede influir en el resto del sistema energético. Al reunir diversas perspectivas y experiencias en un desafío tan complejo, el evento promovió un enfoque más holístico y colaborativo, esencial para enfrentar los retos energéticos del futuro.




