Más del 50 % de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) en Chile enfrentan un desafío significativo: operan con ventas informales o semiformales, en su mayoría bajo la modalidad ‘por pagar’. Esta alarmante situación se ha evidenciado a través de cifras proporcionadas por el Servicio de Impuestos Internos (SII) y el Ministerio de Economía. En los sectores de distribución y comercio mayorista, el uso de efectivo y registros manuales no solo se ha convertido en una práctica común, sino en una de las principales fuentes de desorden operativo y financiero.
Según el Banco Central de Chile, alrededor del 35 % de las transacciones comerciales de menor escala aún se efectúan en efectivo, lo que complica la trazabilidad, el control de inventario y la efectividad en la cobranza. Esta problemática resulta especialmente grave para las distribuidoras que, al realizar ventas ‘por pagar’, carecen de sistemas digitales que respalden sus operaciones. Los típicos registros en libretas, las comunicaciones a través de WhatsApp o simples acuerdos verbales son los métodos predominantes para documentar estas ventas, lo que lleva a una gestión fragmentada y a un alto riesgo de errores.
La falta de un registro formal no solo repercute negativamente en la recaudación fiscal, sino que también representa una limitante crucial para el crecimiento de estas empresas. Sin una estructura adecuada, es prácticamente imposible acceder a financiamiento, lo que impide que las MIPYMES organicen su operación. Para hacer frente a este complejo escenario, varias distribuidoras están adoptando plataformas digitales que facilitan el registro y la gestión de las ventas por pagar, transformando así un proceso tradicionalmente informal en uno que puede ser controlado y medido eficazmente.
Una de estas soluciones tecnológicas es Hpay, una plataforma diseñada para optimizar la gestión comercial y financiera de las empresas que procesan un alto volumen de ventas a crédito y pagos presenciales. Paolo Soto, CEO de Hpay, comentó: “Cuando una distribuidora crece, la gestión del efectivo y las ventas por pagar se vuelve inmanejable sin un orden adecuado. El problema no radica en vender a crédito, sino en la falta de conocimiento acerca de cuánto se vendió, a quién y cuándo se va a cobrar. Sin datos precisos, el negocio se desarma”.
Con la creciente necesidad de digitalización, especialistas en el sector coinciden en que organizar la información es una condición fundamental para mantener la viabilidad del negocio en un entorno económico cada vez más desafiante. La digitalización de las ventas por pagar no solo permite reducir pérdidas y mejorar la cobranza, sino que también profesionaliza un sector que, en muchos casos, opera en los márgenes del desorden. Así, la adopción de herramientas como Hpay se perfila como un paso crucial para la modernización y el fortalecimiento de las MIPYMES en Chile.




