En el periodo comprendido entre agosto y octubre de 2025, la tasa de desocupación en Chile se situó en un 8,4%, evidenciando una leve disminución de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el año anterior, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) a través de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE). Este descenso se ha visto favorecido por un crecimiento del 1,5% en el número de personas ocupadas, que superó el incremento del 1,3% en la fuerza laboral del país. Asimismo, ha corroborado la tendencia a la alza en el empleo, donde las personas desocupadas disminuyeron un 0,2%, impulsadas especialmente por el descenso en los cesantes que alcanzaron un 0,9%.
La participación en el mercado laboral también ha mostrado un comportamiento positivo. Durante este trimestre, la tasa de participación se estableció en un 61,9%, mientras que la tasa de ocupación alcanzó el 56,7%. Ambas cifras experimentaron incrementos, de 0,3 y 0,4 puntos porcentuales, respectivamente, respecto al mismo trimestre del año anterior. Sin embargo, se observa una ligera expansión de la población fuera de la fuerza laboral, que creció un 0,2%, influida por un aumento en la cantidad de personas inactivas, especialmente aquellas consideradas inactivas habituales que aumentaron un 0,4%.
Analizando la situación de las mujeres, se reporta que la tasa de desocupación se situó en un 8,8%, descendiendo 0,5 puntos porcentuales en comparación interanual. Este descenso se atribuye a un incremento del 2,2% en la fuerza de trabajo femenina, que fue menor al 2,7% reflejado en el aumento de ocupación de las mujeres. Además, el número de mujeres desocupadas disminuyó en un 2,9%, afectadas predominantemente por el aumento de las cesantías, que tuvieron un decremento del 3,8%. Las tasas de participación y ocupación para las mujeres también se incrementaron, alcanzando valores del 53,0% y 48,3%, con aumentos de 0,7 y 0,8 puntos porcentuales, respectivamente.
Por otro lado, la situación laboral de los hombres muestra un panorama complicado, ya que la tasa de desocupación se incrementó a un 8,2%, lo que representa un aumento de 0,1 puntos porcentuales en un año. Este aumento se debe a un incremento de la fuerza de trabajo del 0,7%, superando el alza del 0,5% de los hombres ocupados. A su vez, los desocupados hombres incrementaron en un 2,1%, influenciados por los cesantes que crecieron un 1,6% y aquellos que buscaban trabajo por primera vez, con un incremento notable del 9,1%. Las tasas de participación y ocupación también mostraron un descenso, ubicándose en 71,1% y 65,3%, con una disminución de 0,2 puntos porcentuales en cada caso.
Finalmente, es importante resaltar que la tasa de ocupación informal se ha situado en un 26,2%, con una disminución de 0,9 puntos porcentuales en el último año, especialmente pronunciada entre los hombres que vieron caer su participación informal en un 4,2%. Este descenso se observó particularmente en sectores como el comercio e industria manufacturera, donde las caídas fueron del 5,0% y 9,1%, respectivamente. En cuanto a las horas de trabajo, se evidenció un incremento del 2,4% en el volumen total de horas trabajadas, alcanzando un promedio de 36,5 horas semanales, con una diferenciación notable entre hombres y mujeres, quienes promediaron 38,7 y 33,8 horas, respectivamente.




