En un seminario organizado por Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián, Endeavor Biobío y Vinculación con el Medio USS, representantes del mundo empresarial, emprendedor y académico se reunieron para discutir los desafíos que enfrentan las pequeñas y medianas empresas (pymes) y startups de la región del Biobío. La actividad, titulada “Competitividad regional: empresas y startups frente a las brechas del Biobío”, tuvo como eje central la necesidad de crear condiciones propicias para que las empresas locales puedan crecer y obtener proyección internacional. Las reflexiones surgieron sobre la importancia de la colaboración entre todos los actores involucrados en el ecosistema económico de la región, estableciendo un espacio de diálogo y análisis sobre la competitividad regional.
Durante el encuentro, Andrés Ulloa, director de carrera de Ingeniería Comercial USS, enfatizó la relevancia de tener un diagnóstico claro sobre cómo operan las pymes y startups en el Biobío. “Queremos hacer una especie de radiografía de la pequeña y mediana empresa y de las startups; mirar cuál es su nivel de competitividad, cuáles son las brechas y cuáles son los principales desafíos que enfrentan estas empresas en la región”, afirmó Ulloa. La idea de analizar a fondo estas cuestiones, agregó, fundamenta la creación de investigaciones que puedan orientar la formulación de políticas públicas efectivas que atiendan las necesidades identificadas en el tejido empresarial local.
El evento también buscó fomentar la colaboración como un motor clave para la competitividad. En un panel que incluyó a Bernardita Roa, gerenta general de IRADE, y David Fernández, gerente general de CIDERE Biobío, se discutieron las oportunidades que pueden surgir a partir de una mayor articulación entre los diversos actores del ecosistema regional. Roa subrayó la importancia de reunir a startups, pymes y grandes empresas, argumentando que esto no solo beneficiará a los emprendedores, sino que también contribuirá a posicionar la región a nivel mundial. “Este es un gran espacio para desarrollar nuevas oportunidades,” dijo, refiriéndose a la relevancia del networking en la creación de sinergias económicas.
David Fernández, por su parte, destacó el papel fundamental que los nuevos emprendimientos, junto con la ingeniería y la tecnología, juegan en el desarrollo económico de la zona. “Hay un factor bien importante, que es entre todos apoyar a las startups y a los emprendedores,” afirmó, subrayando que la energía joven y tecnológica es lo que puede impulsar la competitividad en el Biobío. La discusión enfatizó un desafío colectivo: se requiere un esfuerzo conjunto entre empresas, emprendimientos y el mundo académico para abrir nuevas puertas y facilitar el crecimiento económico en la región.
El seminario concluyó con un llamado a la acción, donde se hizo hincapié en la urgencia de trabajar en conjunto para abordar las brechas de competitividad que enfrentan las empresas del Biobío. La jornada no solo se centró en la identificación de problemas, sino que también buscó inspirar soluciones mediante la colaboración. A medida que la región enfrenta desafíos económicos y sociales, la articulación entre el mundo empresarial y académico se presenta como una estrategia vital para fortalecer el emprendimiento, garantizar el crecimiento de las startups y fomentar un ecosistema que permita generar negocios sostenibles y competitivos a nivel global.




