El expresidente Donald Trump ha anunciado este sábado en su plataforma social Truth Social un incremento inmediato del arancel global del 10% al 15%, calificado como una medida necesaria ante lo que considera un comportamiento desleal por parte de varios países que, según él, han estado “estafando” a Estados Unidos durante décadas. En su mensaje, Trump criticó duramente la reciente decisión de la Corte Suprema, tildándola de “ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiestadounidense”, en un intento por justificar su nueva dirección en política arancelaria.
Trump citó específicamente la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para respaldar su aumento arancelario. Esta legislación le permite elevar los aranceles hasta un 15% durante un máximo de 150 días, una acción que Trump considera totalmente legal. Al respecto, enfatizó su compromiso de “hacer a América grande de nuevo”, sugiriendo que este nuevo enfoque comercial es parte de un proceso más amplio destinado a restaurar la supremacía económica de Estados Unidos en el ámbito global.
El sábado anterior, la Corte Suprema había frenado una política arancelaria más amplia impulsada por Trump, decidida bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977, la cual fue declarada insuficiente para justificar la imposición de aranceles. Este desfile de decisiones y estrategias ha generado una ola de incertidumbre tanto en Washington como en las naciones aliadas como México, Canadá y el Reino Unido, las cuales están analizando cuidadosamente las posibles repercusiones de la nueva política de aranceles.
Un analista económico comentó que la dirección de Trump podría abrir la puerta a nuevos litigios internacionales, especialmente si los aranceles afectan a importaciones significativas y generan reembolsos. Este es un escenario que podría afectar no solo a la economía estadounidense, sino también a las relaciones comerciales bilaterales, causando fricciones adicionales entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales.
Finalmente, en el anuncio, Trump fue claro al señalar que su administración tiene planes de revisar y ajustar los aranceles en los próximos meses, lo que podría dar lugar a más cambios en la política comercial de la nación. La comunidad empresarial y los economistas están profundamente atentos a estos desarrollos, ya que podrían tener un impacto significativo en el comercio internacional y en los precios de los bienes en el mercado estadounidense.




