La empresa Aguas Pacífico fue reconocida con el Premio a Proyecto Destacado en el Congreso ACADES 2026, un evento clave para el diálogo sobre desalación y seguridad hídrica en Chile. Este premio destaca la importancia de abordar la escasez de agua, un problema que ha dejado de ser ocasional para convertirse en un desafío estructural y global. La compañía ha propuesto un cambio de paradigma en la infraestructura hídrica de la zona central del país, enfatizando un modelo multipropósito que busca entregar agua desalinizada no solo para el consumo humano, sino también para diversas industrias, incluida la minería.
Durante el congreso, que reunió a más de 100 expositores y expertos, Aguas Pacífico presentó un análisis sobre el nuevo escenario hídrico que enfrenta Chile. Ahora, la conversación se centra no en si habrá escasez, sino en cómo gestionar el agua de manera sostenible y eficiente. En este contexto, la compañía reveló su proyecto de una planta desaladora ubicada en Puchuncaví, que comenzará a operar en el primer semestre de 2026, con una capacidad inicial de 1.000 litros por segundo y una red de distribución de 105 kilómetros, diseñada para abastecer a múltiples usuarios desde la costa hasta la cordillera.
El modelo de infraestructura compartida propuesto por Aguas Pacífico integra diferentes sectores, incluyendo la minería a través de Anglo American, y garantiza el suministro de agua a las comunidades rurales mediante sistemas de Agua Potable Rural (APRs). “Este enfoque no solo reduce los costos del agua para los consumidores, sino que mejora la calidad de vida de las comunidades cercanas, que a menudo reciben agua limitada”, afirmó Javier Moreno Hueyo, Gerente General de Aguas Pacífico, al hablar sobre la importancia social de este tipo de iniciativas. La visión de la empresa va más allá de simplemente abastecer agua; se trata de aportar al bienestar de las comunidades que enfrentan graves problemas de acceso al agua.
Uno de los puntos claves discutidos en el congreso fue la capacidad de ejecutar proyectos de gran escala en territorios complejos. Aguas Pacífico refutó el mito de que es imposible llevar a cabo tales desarrollos en zonas desafiantes, al detallar las más de 365 negociaciones realizadas para establecer servidumbres y los convenios alcanzados con sindicatos de pescadores y comunidades locales. El proyecto atraviesa seis comunas que abarcan Puchuncaví, Quintero, Quillota, Limache, Olmué y Til Til, evidenciando el compromiso de la empresa con las necesidades y preocupaciones de los habitantes de estas áreas.
En su participación en el panel “Voces del Agua”, Aguas Pacífico resaltó la evolución de su relación con las comunidades, pasando de la resistencia a la colaboración. Javier Celedón, Gerente de Asuntos Corporativos y Proyectos Sociales, enfatizó que el enfoque social debe ser visto como un eje estratégico del proyecto, vital para su sostenibilidad a largo plazo. Al cerrar el congreso, quedó claro que la desalación en Chile no solo es un reto tecnológico, sino también un desafío de coordinación y confianza entre los diversos usuarios del agua, subrayando la importancia de una visión de largo plazo en la gestión de este recurso esencial.




