La reciente promulgación del reglamento de la Ley N° 21.634 representa un punto de inflexión en la gestión pública en Chile, dando un marco legal que incorpora los principios de economía circular en los procedimientos de adquisición y disposición de bienes por parte del Estado. Este avance sigue la tendencia mundial hacia una administración más responsable y sostenible, donde la reutilización y el reciclaje se convierten en pilares fundamentales. Con este reglamento, se busca optimizar el uso de recursos públicos, un objetivo que reviste gran importancia en un contexto de limitaciones presupuestarias y crecientes preocupaciones ambientales.
La creación de una plataforma de economía circular, gestionada por la Dirección de Compras y Contratación Pública, es uno de los pilares centrales de esta iniciativa. A través de esta herramienta digital, los organismos públicos tendrán la oportunidad de consultar y adquirir bienes reutilizables antes de considerar nuevas compras. Esta estrategia no solo permitirá un ahorro significativo en el gasto público, sino que también promoverá un cambio de mentalidad entre los funcionarios hacia una cultura de optimización y respeto por el medio ambiente.
El reglamento también establece un innovador sistema de tres fases para la disposición de bienes: la reutilización entre organismos, la venta a terceros mediante la Dirección General del Crédito Prendario, y la donación a organizaciones sin fines de lucro. Este enfoque integral asegura que los bienes en desuso no terminen en vertederos, sino que encuentren nuevas oportunidades de uso, extendiendo así su vida útil y fomentando una conciencia social sobre la importancia de la valorización de recursos. A través de esta metodología, se establece una práctica ética en la gestión de bienes estatales.
Circulartec celebra esta iniciativa como un avance hacia una gestión pública más eficiente y transparente. La economía circular no solo se presenta como una estrategia ambiental, sino como un modelo que promueve una administración más ética al requerir que las instituciones justifiquen la disposición de sus bienes y consideren su impacto ambiental. Esto necesariamente creará espacios para la rendición de cuentas y la probidad administrativa, pilares esenciales en la construcción de un Estado moderno y confiable.
Sin embargo, el verdadero éxito de esta política radica en su efectiva implementación. Es vital que se ofrezcan capacitaciones a los funcionarios públicos y se garantice la interoperabilidad de los sistemas. Asimismo, se debe fomentar una cultura organizacional que valore la reutilización y repense la adquisición de nuevos bienes. Circulartec se compromete a ser un aliado estratégico en este proceso, brindando asesoría técnica y espacios de formación que permitan al Estado liderar con el ejemplo en la transición hacia una economía circular, un camino que Chile ha decidido emprender con firmeza.




