La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) ha decidido prorrogar hasta el 1 de agosto de 2026 la eliminación de las tarjetas de coordenadas, un método de autenticación utilizado por muchos para realizar pagos y transferencias electrónicas. Esta decisión ha sido adoptada en respuesta a un aluvión de quejas provenientes del sector financiero, así como de algunos usuarios que manifestaron su preocupación por los posibles inconvenientes derivados de la transición a nuevos métodos de autenticación. Claudio Ordóñez, director de la CMF, enfatizó que es fundamental avanzar hacia mecanismos de autenticación más robustos, especialmente para aquellos que todavía dependen de sistemas impresos para validar sus operaciones.
La prórroga se enmarca dentro de un contexto de transformación digital en el sector financiero, donde la seguridad se ha convertido en una prioridad indiscutible. La CMF ha cuidado de dar un respiro a los actores involucrados, sugiriendo que las instituciones financieras utilicen este tiempo adicional para implementar y adaptar sus sistemas a los nuevos estándares de seguridad. Además, la entidad ha señalado que la Autenticación Reforzada de Clientes (ARC) también comenzará a ser obligatoria a partir de la misma fecha, lo que subraya la importancia de tener procesos de verificación más estrictos para reducir el riesgo de fraude.
Dada la decisión de la CMF, se aconseja a los usuarios que empiecen a familiarizarse con los nuevos métodos de autenticación que sus respectivos bancos y emisores de tarjetas implementarán. La comisión ha instado a la población a mantener un canal de comunicación activo con sus entidades financieras para estar al tanto de las modificaciones que se realicen. En este sentido, la educación y la asistencia en el uso de sistemas de autenticación más sofisticados serán elementos cruciales para garantizar una transición fluida y sin contratiempos.
Como parte de las recomendaciones, la CMF sugiere a los usuarios que no compartan bajo ninguna circunstancia sus claves o mecanismos de acceso, ya que estos son de carácter personal e intransferible. Asimismo, se les aconseja exigir a sus bancos la continuidad del acceso a productos y operaciones durante la implementación de estos nuevos sistemas. La seguridad y el acceso ininterrumpido a los servicios son pilares fundamentales que la CMF está comprometida a proteger durante este periodo de cambio.
La prórroga de la eliminación de las tarjetas de coordenadas refleja un enfoque xente en el bienestar de los usuarios y la industria financiera en general. La CMF continúa monitoreando de cerca la situación para garantizar que todas las entidades cumplan con los estándares definidos, asegurando así que la transición a métodos de autenticación más seguros no solo sea efectiva, sino también fluida para todos los usuarios. En un entorno financiero cada vez más digitalizado, adoptar tecnología que garantice la seguridad de las transacciones es esencial para construir confianza entre los consumidores y las instituciones.




