Santiago, octubre de 2026. Statkraft ha dado a conocer su informe Green Transition Scenarios (GTS) 2026, un análisis exhaustivo que proyecta la evolución del sistema energético global hasta el año 2050. Este estudio considera cuatro escenarios distintos, pero todos coinciden en una tendencia clave: la electricidad se posicionará como un elemento fundamental para la competitividad, la seguridad energética y el desarrollo industrial. Según las proyecciones del informe, se anticipa que las energías renovables se convertirán en la principal fuente de generación eléctrica mundial hacia 2035, destacando especialmente el potencial de la energía solar y eólica.
La creciente dependencia de la electricidad como pilar energético signará un cambio radical en las dinámicas de consumo. Se estima que el consumo global de electricidad podría aumentar entre un 50% y más del 100% para el año 2050. Este incremento es alentado por la transición hacia tecnologías más eficientes, como vehículos eléctricos y bombas de calor, que utilizan la energía de manera más eficaz en comparación con las alternativas basadas en combustibles fósiles. A medida que Europa ha comenzado a hacer la transición, en 2025 las energías renovables representaron el 48% de la generación eléctrica de la región, lo que muestra un avance significativo, aunque aún persiste el desafío del suministro seguro, ya que el 57% de la energía consumida en la Unión Europea proviene de importaciones.
Uno de los hallazgos destacados del informe es el impacto que los centros de datos y la inteligencia artificial tendrán en la demanda eléctrica en la Unión Europea, que podría llegar a representar entre el 6% y el 9% de la demanda total para 2050. Esta evolución dependerá de una serie de factores, como la eficiencia de los chips y software utilizados, la infraestructura de redes eléctricas y la aceptación social de estas tecnologías. Con estos nuevos consumos, el enfoque hacia una mayor electrificación se vuelve imperativo para cumplir con los objetivos climáticos globales.
En términos climáticos, Statkraft proyecta que las emisiones globales de CO2 vinculadas a la energía están en camino a alcanzar su punto máximo, y podrían reducirse entre un 20% y un 56% para 2050, esto en función del avance en la electrificación, la expansión de energías renovables y las políticas climáticas implementadas. No obstante, el informe subraya que incluso los escenarios más optimistas no serán suficientes para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, lo que resalta la urgencia por implementar políticas más agresivas para mitigar el cambio climático.
Para Chile, las conclusiones del GTS 2026 enfatizan la necesidad de una acción coordinada en la generación de energía renovable, transmisión y almacenamiento. En 2025, se reportó que cerca de dos tercios de la electricidad generada en el país provino de fuentes renovables, siendo la energía solar y eólica responsables de aproximadamente el 38% de esta producción. Statkraft busca intensificar su presencia en el país con una meta de alcanzar entre 800 MW y 1.000 MW de capacidad instalada para 2030, apoyando esta expansión con una cartera de 1,3 GW en proyectos renovables, incluida la implementación de sistemas de almacenamiento. María Teresa González, Country Manager de Statkraft Chile, enfatizó la importancia de adoptar un enfoque visionario y colaborativo para transformar el potencial renovable del país en una fuente de desarrollo sostenible.




