Hidrógeno Verde: ¿Cómo Conciliar el Desarrollo Energético y el Agua?

Home - Energías - Hidrógeno Verde: ¿Cómo Conciliar el Desarrollo Energético y el Agua?

El Dr. Lorenzo Reyes Bozo, Decano de la Facultad de Ingeniería y Negocios de la Universidad de Las Américas, ha abordado la creciente importancia del hidrógeno verde como parte crucial de la estrategia energética de Chile. Este recurso se vislumbra como una oportunidad dorada para avanzar hacia la descarbonización del país, atraer inversiones y posicionarse en el contexto de la transición energética global. Sin embargo, el desarrollo de esta industria enfrenta un desafío significativo: la crisis hídrica que afecta a diversas regiones del país. La necesidad de producir energía limpia en un entorno donde el acceso al agua es limitante plantea preguntas urgentes sobre cómo equilibrar el liderazgo energético con la seguridad hídrica.

La sostenibilidad tecnológica del hidrógeno verde no es tan simple como parece. La electrólisis, uno de los métodos más utilizados para producir hidrógeno, demanda entre 10 y 20 litros de agua por cada kilogramo de hidrógeno. Este requisito, aunque parece ser una porción menor de los costos operativos, adquiere un peso significativo en regiones donde el agua es escasa. Además, los procesos adicionales, como la purificación y la refrigeración, incrementan notablemente esta demanda, lo que obliga a evaluar el impacto a nivel territorial, considerando las diversas necesidades de los habitantes y el ecosistema.

Te puede interesar:  Hidrógeno Verde: La Transición Energética de Chile en 2025

Ante este contexto, se plantea la primera gran disyuntiva: ¿se debe utilizar agua continental o optar por la desalinización? La desalinización podría ser una solución viable para evitar la competencia entre el consumo humano, agrícola y ecosistémico, pero implica retos adicionales. Esta opción conlleva altos costos energéticos y requiere una robusta infraestructura costera, así como un manejo cuidadoso de los desechos generados, como la salmuera. Por lo tanto, la discusión sobre el origen del recurso hídrico no se limita solo a su acceso, sino también a sus efectos en el entorno y en las comunidades que dependen de él.

Una segunda tensión a considerar es la comunicación con el público. La percepción de competencia por el agua puede consolidarse con rapidez, especialmente en comunidades que viven conflictos por el acceso a este recurso vital. Para que el hidrógeno verde sea legítimamente aceptado en estas comunidades, su desarrollo debe ir acompañado de programas que demuestren un uso equitativo del agua. Así, la equidad en el aprovechamiento de los recursos se vuelve un componente esencial para la aceptación social de esta nueva industria energética.

Te puede interesar:  Hidrógeno Verde: Encuentro Clave para la Energía Sostenible

Por último, la transparencia en la gestión de los datos es fundamental. El país necesita métricas claras y accesibles sobre la huella hídrica de cada proyecto de hidrógeno verde: desde la fuente del agua hasta su consumo neto, la recirculación y sus impactos acumulativos. Sin información pública y comprensible, existe un riesgo inminente de que la industria sea vista como una amenaza hacia los recursos hídricos y hacia el bienestar de las comunidades. De cara al futuro, el desarrollo del hidrógeno verde en Chile deberá demostrar que es posible una transición energética sostenible, donde la producción limpia de energía y la seguridad hídrica coexistan de manera armónica.

Lo último