El Barómetro Laboral y Previsional de agosto de 2025, elaborado por el CIES UDD y la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AAFP), ha traído a la luz preocupantes datos sobre el estado del mercado laboral en Chile. Según el informe, a pesar de una reducción en el número de trabajadores independientes informales, los empleos dependientes sin protección social aumentaron drásticamente en casi 17 mil personas en el último año, equivalente al 22,6% de los nuevos empleos generados. Este fenómeno subraya la continua lucha del país contra la informalidad laboral, un desafío que ha permanecido casi inalterado tras la pandemia.
Las cifras de informalidad laboral son alarmantes. Utilizando datos de la Superintendencia de Pensiones, la tasa de informalidad alcanzó un 33,4% en el trimestre de mayo a julio de 2025. En comparación, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) la sitúa en 26%. Aunque existen discrepancias en los números, ambas estimaciones indican que el panorama no ha mejorado en comparación con los niveles pre-pandemia. Mientras algunos sectores reportan ligeros avances, el aumento de dependientes informales sigue siendo una tendencia que se arrastra desde 2021, lo que plantea serios cuestionamientos sobre el futuro del empleo en Chile.
El informe también destaca la brecha salarial entre trabajadores formales e informales, que se ha ampliado en los últimos años. En promedio, un trabajador informal percibe 620 mil pesos menos que uno formal, aproximadamente un 40% del salario promedio de este último. Además, entre 2021 y 2024, mientras los salarios formales crecieron un 7%, los informales sufrieron una caída del 5%. Esta disparidad salarial no solo afecta la calidad de vida de los trabajadores, sino que también tiene implicaciones graves para su capacidad de ahorro previsional.
La situación es particularmente crítica para la población joven. Es alarmante que el número de ocupados entre los 18 y 34 años se haya reducido en más de 112 mil personas en un año, lo que pone de manifiesto la fragilidad del empleo juvenil. Roberto Fuentes, Gerente de Estudios de la AAFP, enfatiza que la falta de cotizaciones previsionales entre los jóvenes afectará directamente sus pensiones futuras, convirtiendo su situación laboral actual en un factor de riesgo para su bienestar económico a largo plazo.
Víctor Martínez, Director Ejecutivo del CIES UDD, también se muestra preocupado por la insuficiente creación de empleo. Con solo 72 mil nuevos puestos generados, 113 mil menos que lo habitual en tiempos prepandemia, el déficit es evidente. Se estima que aún faltan 276 mil empleos por recuperar, lo que resalta la vulnerabilidad del mercado laboral en general. Sin un crecimiento sostenido en la generación de empleos formales, las condiciones de vida de los jóvenes y su capacidad de ahorro para la pensión seguirán deteriorándose, afectando a toda la economía del país.




