El jueves 17 de abril de 2025, se publicó una resolución en el Diario Oficial de Perú que marca un hito significativo para la industria frutal de Chile: la reapertura del mercado peruano a la exportación de manzanas chilenas. Esta noticia ha suscitado reacciones entre los actores del sector, incluyendo a Luis Chadwick, presidente de Empresas San Clemente. Chadwick destacó la importancia de este reingreso, argumentando que a pesar de los desafíos que representan las nuevas barreras arancelarias y fitosanitarias, Perú sigue siendo un mercado estratégico para la fruta chilena. Sin embargo, subrayó que las leyes y controles más estrictos en la frontera deben ser considerados con precaución.
A través de la historia reciente, el consumo de manzanas chilenas en Perú ha sido errático, en gran parte debido a las fluctuaciones en las políticas comerciales entre ambos países. A pesar de que en 2023 Chile se estableció como el principal importador de paltas peruanas, trasladando 71,374 toneladas hacia el país, el mismo trato recíproco no ha sido otorgado a la manzana chilena. Durante el 2024, menos del 3% de las exportaciones de San Clemente se destinaron al mercado peruano, reflejando las restricciones implementadas. Estas disparidades en el comercio resaltan la necesidad de un diálogo más equilibrado entre ambos países para fomentar un crecimiento sustentable en el sector agrícola.
En términos de campaña actual, Chadwick señaló que a pesar de los altos costos del flete y la presión del tipo de cambio, se prevé que la temporada de manzanas de 2025 sea prometedora. El enfoque en la calidad y el rigor en los procesos internos ha fortalecido la confianza entre los principales clientes de San Clemente. Especialmente, la respuesta positiva de mercados en Europa, Medio Oriente y Asia es un indicativo de que la empresa se encuentra bien posicionada para aprovechar la reapertura del mercado peruano. A medida que se restablecen las relaciones con Perú, la expectativa es duplicar la cantidad de cajas exportadas este año.
No obstante, el sector enfrenta desafíos significativos durante esta campaña, que incluyen el aumento drástico de las tarifas marítimas, el doble de lo que eran el año anterior, y una mayor rigurosidad en los controles fitosanitarios por parte de las autoridades en mercados como Perú. Chadwick ha aclarado que, a pesar de estos obstáculos, se han tomado medidas proactivas para asegurar calidad y monitoreo en sus productos, lo cual es particularmente importante considerando las nuevas restricciones impuestas. Con la reapertura, esperan reestablecer su presencia en el mercado y continuar fortaleciendo la relación con sus clientes.
Por último, la innovación en la industria no se detiene. San Clemente está a la vanguardia en el desarrollo de nuevas variedades de manzanas y está invirtiendo en tecnología avanzada para optimizar su producción y presentación. La empresa planea inaugurar una nueva planta en febrero de 2026, que incluirá maquinaria de última generación para la clasificación y embalaje de frutas. Estos avances no solo impulsarán la eficiencia en la producción, sino que también reflejan un compromiso con las tendencias de sostenibilidad y las expectativas de los consumidores modernos. En un ambiente comercial complejo, la adaptabilidad e innovación serán clave para que la manzana chilena retome protagonismo en el competitivo mercado peruano.




