Los migrantes indocumentados representan cerca del 5% de la fuerza laboral en EE.UU., aportan miles de millones de dólares en impuestos y contribuyen al consumo interno. Una deportación masiva, como la propuesta por Donald Trump, podría generar efectos negativos en la economía, el empleo y la inflación.
El debate sobre los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos ha vuelto a encenderse tras el anuncio del presidente electo, Donald Trump, de implementar una deportación masiva, argumentando que la frontera sur enfrenta una “invasión”. Trump ha prometido la “mayor operación de deportación en la historia del país”, lo que podría afectar a cerca de 12 millones de personas.
Sin embargo, la contribución económica de los indocumentados es significativa y su ausencia podría tener graves repercusiones para sectores clave de la economía estadounidense.
Aportes económicos de los migrantes indocumentados
Mercado laboral
De acuerdo con el Pew Research Center, los migrantes indocumentados constituyen aproximadamente el 5% de la fuerza laboral en EE.UU. y desempeñan un papel crucial en sectores como:
- Agricultura: Se estima que entre el 40% y el 50% de los trabajadores agrícolas son indocumentados.
- Construcción: Su participación es clave en proyectos residenciales y comerciales.
- Servicios: Restaurantes, hotelería y trabajo doméstico dependen en gran medida de esta mano de obra.
La directora de investigación del Consejo Americano de Inmigración, Nan Wu, señala que estos sectores ya enfrentan escasez de trabajadores, por lo que una deportación masiva agravaría la situación:
“Aumentarían los costos de producción, habría retrasos en proyectos de construcción y se encarecerían alimentos y viviendas, lo que podría disparar la inflación”.
Además, estudios como el del Hamilton Project de Brookings Institution desmontan el mito de que los indocumentados “quitan trabajos” a los ciudadanos estadounidenses. En realidad, realizan trabajos que son poco atractivos por sus bajos salarios y alto nivel de riesgo.
Contribución fiscal
Los migrantes indocumentados también hacen un aporte significativo a los ingresos fiscales:
- Según el Instituto de Política Fiscal y Económica (ITEP), en 2022 pagaron cerca de $97.700 millones de dólares en impuestos mediante compras, arriendos, propiedades y tributos sobre la renta.
- A pesar de su aporte, gran parte de esos ingresos financian programas gubernamentales a los que no tienen acceso, como la seguridad social o los seguros de desempleo y salud.
Nan Wu advierte que una deportación masiva privaría a los gobiernos locales, estatales y federales de miles de millones de dólares en ingresos fiscales, lo que afectaría la provisión de servicios públicos.
Consumo interno y crecimiento económico
El impacto de los indocumentados no se limita al trabajo y los impuestos: también son consumidores. Sus gastos en alimentos, vivienda, servicios y productos impulsan la economía interna.
Un estudio del Instituto Peterson de Economía Internacional estima que deportar a 1,3 millones de indocumentados reduciría el PIB en un 1,2% para 2028, además de generar pérdida de empleos.
Las deportaciones masivas también afectarían la demanda interna, ya que los migrantes suelen gastar una proporción significativa de sus ingresos en bienes y servicios básicos. Esto provocaría un aumento de los precios y una caída en la producción.
Impacto de las deportaciones masivas
El plan de deportación de Trump busca priorizar a aquellos considerados una amenaza para la seguridad, aunque los detalles aún no se han concretado. Sin embargo, las experiencias previas y las proyecciones sugieren un efecto perjudicial para la economía:
- Disminución de la mano de obra: Sectores como la agricultura y la construcción enfrentarían mayores dificultades para encontrar trabajadores, lo que aumentaría los costos y retrasaría los proyectos.
- Impacto inflacionario: El encarecimiento de alimentos, viviendas y servicios podría agravar la inflación en un contexto económico ya desafiante.
- Pérdida de ingresos fiscales: Los gobiernos estatales y federales perderían recursos fundamentales provenientes de los impuestos pagados por los indocumentados.
El dilema social y económico
Además de las implicancias económicas, las deportaciones masivas generan preocupación por el impacto social. Historias como las de Brenda, una dreamer protegida por DACA, ilustran cómo estas medidas pueden dividir a familias enteras, con padres indocumentados y niños nacidos en EE.UU.
La contribución de los indocumentados a la economía y el tejido social del país es innegable, pero el debate político sigue polarizado. Si bien algunos consideran que su permanencia representa una carga fiscal, la evidencia apunta a que su aporte supera los costos asociados, especialmente en términos de impuestos y consumo interno.
Un camino incierto
A menos de dos meses de que Trump asuma la presidencia, el futuro de millones de indocumentados en Estados Unidos sigue en la incertidumbre. Los próximos meses serán clave para definir si la economía del país puede soportar el impacto de un plan de deportaciones masivas y cómo se abordará el desafío migratorio de forma sostenible y equitativa.




