La proyección de Anglo American y Teck sugiere que la optimización conjunta de las operaciones mineras en Tarapacá podría generar un aumento significativo en el EBITDA anual de aproximadamente US$1.400 millones entre 2030 y 2049, además de sumar cerca de 175 mil toneladas de cobre a la producción. Esta ambiciosa idea tiene el potencial de transformar la minería del cobre en la región, pero su materialización pasa por un acuerdo crucial con Glencore, quien posee el 44% de Collahuasi, que es fundamental para las operaciones de Anglo y Teck. Sin la aprobación de Glencore, que ya está en conversaciones con Anglo sobre los términos de esta posible integración, es difícil que las compañías puedan alcanzar los beneficios económicos mencionados.
La oportunidad de un incremento de US$1.400 millones en EBITDA no solo es un números atractivo, sino que también refleja la cercanía geográfica entre Collahuasi y Quebrada Blanca, lo que las compañías ven como una gran ventaja competitiva. El plan incluye la posibilidad de utilizar infraestructura y recursos de Quebrada Blanca para procesar mineral de Collahuasi, lo cual podría evitar inversiones adicionales que serían necesarias si cada operación se desarrollara de forma aislada. Esta visión de crear uno de los distritos mineros de cobre más importantes del mundo está alineada con las expectativas de crecimiento de ambas compañías.
No obstante, la ejecución de estas estimaciones depende notablemente de las negociaciones con Glencore, que ocupa una posición fundamental en la ecuación. El CEO de Anglo American, Duncan Wanblad, ha confirmado que existen conversaciones en curso, pero aún quedan muchos puntos por resolver. La valorización de Collahuasi frente a los activos de Teck, así como la distribución del valor económico generado, son solo algunos de los asuntos que deben ser acordados. Dicho de otra manera, la capacidad de obtener sinergias y maximizar beneficios está en manos de un tercer actor que tiene intereses propios.
La posible alianza resultante que incluiría tanto a Collahuasi como a Quebrada Blanca podría reforzar la posición de Chile en el mercado global del cobre. Con más del 70% de su portafolio centrado en el cobre, el nuevo grupo Anglo Teck se propondría como uno de los cinco principales productores a nivel mundial. La mina Quebrada Blanca, situada a una gran altitud en la Región de Tarapacá, es vista como un activo estratégico para Teck y su futuro crecimiento. En este contexto, la reciente designación de Patricio Hidalgo como presidente ejecutivo de Collahuasi subraya la importancia de maximizar sinergias y beneficios en el marco de esta integración.
La búsqueda de un acuerdo que permita integrar efectivamente estas operaciones es un proceso que avanza de forma paralela a la creación de la nueva Anglo Teck. La todo depende de las negociaciones con Glencore, un actor crucial que representa un desafío significativo debido a sus propios intereses. El futuro económico de ambas compañías y su capacidad para capitalizar las sinergias dependerá en gran medida de cómo logren gestionar los intereses diversos de los distintos accionistas involucrados. En este sentido, el éxito de la alianza será fundamental no solo para las partes involucradas, sino también para la minería en Tarapacá y su contribución al mercado del cobre.




