Con el objetivo de verificar el cumplimiento por parte de los supermercados de la normativa que les obliga a informar sobre los precios de los productos por Unidad de Medida (PPUM), el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) ha iniciado una fiscalización a nivel nacional. Esta actividad se lleva a cabo en un total de 65 sucursales, donde se realiza un despliegue físico para comprobar el acceso oportuno a la información. Así, los consumidores podrán ejercer su derecho a la libre elección y tomar decisiones más informadas respecto a sus compras, facilitando el acceso a datos clave que influyen en su capacidad para comparar precios y elegir la mejor opción en sus adquisiciones diarias.
Carolina González, Directora (s) del SERNAC, enfatizó que la norma del PPUM permite a los consumidores optimizar su presupuesto familiar al facilitarles la comparación de precios de forma sencilla. “Por ejemplo, podrán saber cuánto cuesta realmente un kilo de lentejas, porotos o un litro de aceite, sin importar el formato o el envase en que se ofrezcan”, explicó. Esta transparencia en la información no solo empodera a los consumidores, sino que también fomenta una competencia más justa entre los establecimientos de ventas.
Los ejes de fiscalización del SERNAC se centran principalmente en comprobar que los supermercados cumplan con los deberes de información. Esto incluye garantizar que los precios sean visibles, accesibles y completos, así como el cumplimiento del Reglamento del PPUM. Entre las condiciones a revisar, se encuentra la adecuada presentación de los datos, donde el tamaño de los caracteres que indiquen la unidad de medida no debe ser inferior al 50% de la altura del precio de venta, y no menos de 0.5 cm, lo que permitirá a los consumidores tener claridad y facilidad al momento de comparar productos en las estanterías.
El PPUM, que corresponde al precio final del producto por kilogramo, litro o metro cuadrado, presenta múltiples ventajas que benefician al consumidor. Gracias a esta información, los compradores pueden comparar precios de un mismo producto en diferentes locales o evaluar las diferencias de costos entre distintas marcas. Esto les permite elegir los productos que les resulten más convenientes, teniendo en cuenta no solo el precio, sino también la calidad que esperan de ellos.
Durante esta ola de fiscalización, SERNAC además revisó la correcta identificación del personal, asegurando que el responsable de cada local esté debidamente señalado, lo que contribuirá a una mayor transparencia en los procesos de venta. Con estas acciones, el organismo busca no solo supervisar el cumplimiento de la normativa, sino también fomentar un mercado más justo y equitativo, donde la información adecuada en los puntos de venta permita a los consumidores tomar decisiones más informadas y acertadas en sus compras.




