La entrada en vigencia de la nueva Reglamentación Térmica, programada para el 28 de noviembre, representa un cambio significativo en el panorama de la construcción en Chile. Esta normativa no solo introduce un marco administrativo más estricto, sino que también exige a los profesionales del sector, incluyendo arquitectos, ingenieros y constructores, incorporar criterios de eficiencia energética y calidad del ambiente interior en sus proyectos. Este ajuste regulatorio tiene como objetivo primordial la mejora del desempeño energético de las edificaciones, haciendo énfasis en la importancia de crear espacios habitables más confortables y sostenibles.
Entre los principales cambios que establece la nueva reglamentación se encuentran el refuerzo del aislamiento térmico y la gestión eficiente de la ventilación en los edificios. Según los expertos, estos aspectos son cruciales para minimizar las pérdidas energéticas y controlar la condensación, lo que a su vez puede traducirse en un menor consumo de energía y un aumento en las condiciones de habitabilidad para sus usuarios. Lejos de verse como una carga adicional en el proceso de tramitación, esta normativa debería ser considerada como una oportunidad para innovar y mejorar las prácticas constructivas tradicionales.
El Instituto de la Construcción ha estado trabajando activamente para facilitar la transición hacia estas nuevas exigencias, elaborando el Manual Práctico de Reglamentación Térmica 2025. Este documento está diseñado como un recurso valioso para aquellos profesionales que necesitan adaptar sus métodos de diseño y construcción a las nuevas disposiciones. Con un enfoque práctico, el manual incluye ejemplos, esquemas y orientaciones que buscan simplificar la toma de decisiones en cada etapa del proceso, desde la planificación hasta la ejecución del proyecto.
Un aspecto destacado de la elaboración de este manual ha sido la colaboración con empresas proveedoras de materiales y sistemas constructivos. Estas empresas han compartido información sobre soluciones que cumplen con la normativa, permitiendo así la inclusión de casos concretos y alternativas disponibles en el mercado. Esta interacción entre el instituto y los proveedores es fundamental para garantizar que la aplicación efectiva de la reglamentación esté alineada con las innovaciones disponibles, acortando así la brecha entre la teoría normativa y la práctica real.
El Manual Práctico será accesible para el público en diciembre en formato digital, y el Instituto de la Construcción se compromete a informar sobre su difusión a través de sus redes sociales. La implementación de la nueva Reglamentación Térmica no solo representa un reto que exige coordinación y dedicación, sino que también sienta las bases para un futuro donde las edificaciones sean más eficientes en el uso de la energía y se ofrezcan mejores condiciones de vida a sus ocupantes. Este es un paso esencial hacia un entorno constructivo más responsable y sostenible en Chile.




