Según el reciente informe global «VisualGPS: La sostenibilidad en la encrucijada», la percepción que tiene la población chilena sobre la crisis climática dista mucho del concepto de sostenibilidad que proponen las instituciones. En Chile, la falta de agua en comunas rurales, el miedo a los incendios forestales y el sofocante calor en las ciudades son temas de conversación recurrentes, pero la conexión con la sostenibilidad parece ser débil. La Dra. Rebecca Swift, vicepresidenta senior de Creative en Getty Images, destaca que, a pesar de que el público experimenta estos fenómenos de manera directa, no siempre vincula su experiencia con los discursos sobre sostenibilidad, lo que refleja una desconexión clara en la comunicación sobre el cambio climático.
El informe, fruto de más de 2.700 millones de búsquedas visuales y encuestas a 7.000 personas en 25 países, revela que, a nivel global, el cambio climático es la principal preocupación de los ciudadanos. Sin embargo, la sostenibilidad ocupa un lugar rezagado, fuera del top 10 en muchos países, incluidos Chile. Esta paradoja se evidencia en la forma en que las personas se relacionan con la crisis ambiental: si bien están conscientes de su impacto directo, no reconocen que esas crisis son parte integral de un discurso más amplio sobre sostenibilidad.
Los hallazgos del estudio indican que la mayoría de los chilenos desea ver imágenes que ilustren el impacto directo del cambio climático en sus vidas, así como evidencias visuales de mejoras reales realizadas por comunidades, gobiernos o empresas. De acuerdo con los datos recopilados, un 81% de los encuestados manifestó la necesidad de contenido que refleje la realidad, mientras que el 55% aboga por una mayor atención a las consecuencias de la inacción frente a la crisis climática. Esta inclinación hacia la transparencia sugiere que la población busca una comunicación más genuina y menos aspiracional, que responda a su realidad cotidiana.
La dificultad radica, según Getty Images, en la forma en que se traduce el concepto de sostenibilidad al lenguaje cotidiano. Se trata de evitar los términos abstractos y enfocarse en ejemplos concretos de cómo las comunidades enfrentan los riesgos ambientales. Por ejemplo, es crucial hablar de cómo un pueblo en la Región de Atacama busca soluciones ante la escasez de agua, o de cómo los brigadistas y las comunidades trabajan arduamente en la reconstrucción tras los incendios. Estas narrativas son esenciales para acercar el concepto de sostenibilidad a la realidad cotidiana de los ciudadanos.
En conclusión, aunque el cambio climático se percibe como una amenaza inminente y palpable en Chile, el carácter abstracto de la sostenibilidad limita su aceptación y comprensión. Para cerrar esta brecha, es fundamental que tanto la información como las imágenes sean capaces de reflejar no solo los impactos que ya afectan a las personas, sino también las acciones concretas que se están tomando. Solo de esta forma se logrará una conexión genuina entre el público y el concepto de sostenibilidad, permitiendo avanzar hacia un futuro más consciente y proactivo ante los desafíos ambientales.




