La Cámara Blockchain de Chile (CBCL) ha puesto a disposición de los medios de comunicación la posibilidad de profundizar en el análisis técnico y jurídico sobre la regulación de las stablecoins, un tema que ha cobrado relevancia tras el anuncio realizado por la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, en el reciente Chile Day. La CBCL, bajo la presidencia del abogado Alexis Franco Sánchez, respalda la agenda de regulación de estos activos digitales y la expansión de los pagos electrónicos, considerando que tiene implicaciones directas para la ciudadanía y para la competitividad del país en el ámbito internacional. Este marco regulatorio se presenta como una oportunidad para posicionar a Chile como un líder en la adopción de tecnologías financieras modernas.
El momento regulatorio para la implementación de reglas claras sobre stablecoins en Chile es considerado ideal, gracias a un sólido punto de partida que otros países en la región no poseen. Con la entrada en vigor de la Ley Fintech 21.521 en enero de 2023, se equiparó a las stablecoins respaldadas por moneda fiduciaria con el dinero electrónico, permitiendo así su regulación bajo un manto legal. Alexis Franco Sánchez subraya la importancia de que el reconocimiento explícito de estas regulaciones por parte del Banco Central genere un mayor grado de confianza en la ciudadanía, lo que a su vez cataliza la adopción efectiva de este tipo de activos dentro del sistema económico chileno.
Es esencial aclarar que no todas las stablecoins son iguales; existe una distinción importante en la categoría de aquellos instrumentos que el Banco Central busca regular. Según la CBCL, los E-Money Tokens (EMT), que constituyen la forma más estándar de las stablecoins, están respaldados por activos líquidos y garantizan derecho de reembolso a cargo de entidades financieras autorizadas. A diferencia del dinero fiat, estos tokens están sujetos a un control riguroso y su trazabilidad a través de blockchain promete mayor transparencia que incluso el efectivo. Franco Sánchez señala que la regulación no solo apunta a frenar problemas asociados a la especulación y al lavado de dinero, sino que establece un camino hacia un ecosistema digital más seguro y accesible.
La inclusión de las stablecoins en la economía chilena también abre la puerta a un efecto secundario significativo: la tokenización de activos reales. En la actualidad, la creación de fideicomisos para tokenizar bienes inmuebles es un proceso que limita el acceso y aumenta la burocracia en el país. Al reconocer las stablecoins como medio de pago, se eliminarían barreras, permitiendo a emprendedores y microempresas acceder a financiamiento de manera más ágil. Según Franco Sánchez, esta regulación no solo pretende introducir un nuevo método de pago, sino que desencadena cambios estructurales en el sistema económico que facilitan la inclusión financiera y el desarrollo empresarial.
El contexto internacional pone de manifiesto la urgencia de que Chile establezca un marco regulatorio propio. La creación del consorcio europeo Qivalis por bancos como BBVA y BNP Paribas para emitir un E-Money Token en euros es un claro indicio de cómo se están adaptando los mercados financieros globales. En este panorama, si Chile no actúa con prontitud, corre el riesgo de que sus empresas se vean obligadas a operar con instrumentos financieros de otras jurisdicciones, debilitando su soberanía monetaria digital. La CBCL enfatiza la necesidad de una regulación anticipada y precisa que permita a Chile no solo seguir la tendencia global, sino también liderarla, asegurando un lugar significativo en la economía digital.




