La petrolera argentina Vista Energy ha dado un paso significativo en su expansión en el sector energético al adquirir los activos de Equinor Argentina, que incluyen participaciones en los bloques Bandurria Sur y Bajo del Toro. Este movimiento representa una inversión total de 712 millones de dólares (601 millones de euros), según la información proporcionada a la Bolsa Mexicana de Valores. La adquisición incluye una participación no operada del 25,1% en Bandurria Sur y un 35% en Bajo del Toro, ambos bloques clave dentro del yacimiento de hidrocarburos Vaca Muerta, que ha sido objeto de interés internacional por su potencial energético.
La operación no solo refleja la estrategia de crecimiento de Vista Energy, sino que también resalta la dinámica del sector en Argentina, donde la estatal YPF ha mantenido un control significativo sobre estos bloques. En paralelo a la adquisición por parte de Vista, YPF ha anunciado una inversión de 163 millones de dólares (137 millones de euros) para aumentar su participación en Bandurria Sur a un 44,9% y en Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte hasta un 65%. Estas decisiones indican una competencia creciente por el control y desarrollo de los recursos en Vaca Muerta, uno de los yacimientos no convencionales más grandes del mundo.
Bandurria Sur, donde Vista Energy ha adquirido intereses, es una concesión de explotación de hidrocarburos que fue adjudicada en 2015 por un periodo de 35 años. Durante el tercer trimestre de 2025, este bloque reportó una producción de 84.900 barriles equivalentes de petróleo por día, evidenciando su importancia en la matriz energética argentina. Por su parte, Bajo del Toro Norte, adjudicado en 2021 por el mismo periodo, ha comenzado a contribuir con una producción de 3.600 barriles equivalentes de petróleo diarias, lo que también subraya su potencial a futuro.
La entrada de Vista Energy en estos bloques no solo refuerza su posición en el mercado, sino que también puede influir en la relación de poder dentro de la industria petrolera en Argentina. La ampliación de la participación de YPF muestra un intento por consolidar su dominio en Vaca Muerta, lo que podría generar una dinámica de colaboración o competencia con nuevas empresas interesadas en el desarrollo de estos recursos. La situación se presenta en un momento en que la inversión extranjera y nacional en el sector energético es crucial para el crecimiento económico del país.
Este movimiento en el sector energético llega en un contexto donde Argentina busca maximizar su potencial hidrocarburífero y atraer más inversiones. La combinación de adquisiciones y las continuas inversiones en infraestructura son esenciales para aprovechar al máximo los recursos de Vaca Muerta, que posee uno de los mayores yacimientos de petróleo y gas de esquisto. A medida que la industria sigue evolucionando, estas operaciones pueden transformar significativamente el panorama energético del país.




