La minería en Chile está en un momento clave de transformación, impulsada por la inclusión y la tecnología, como lo subrayan empresas adherentes al Compromiso Minero, como BHP, Teck y Mine Class. El último Estudio de Fuerza Laboral en Minería de CCM-Eleva destaca que la Generación Z, compuesta por jóvenes nacidos entre 1997 y 2012, presenta una significativa reducción en la brecha de género dentro de la industria. Con un 55,1% de hombres y un 44,9% de mujeres, esta generación se aleja de las desigualdades marcadas de las generaciones anteriores, como la X, donde la diferencia era de 75 puntos porcentuales, y los Baby Boomers, donde la cifra superaba los 80 puntos. Este cambio refleja un esfuerzo sostenido por parte de la industria para promover políticas de inclusión y rediseñar roles laborales, amplificando las oportunidades para las mujeres.
Darling Carrasco, especialista de BHP en diseño de operaciones autónomas, enfatiza que los cambios en la cultura organizacional han permitido un notable aumento en la participación femenina. En su experiencia en Escondida, ha visto cómo el porcentaje de trabajadoras ha crecido del 7,3% al 44,3%, lo que implicará más de 1.700 mujeres en diversos roles. Carrasco destaca que su generación aporta una perspectiva fresca e innovadora, capaz de complementar las habilidades y conocimientos de las generaciones pasadas, y subraya la importancia de la colaboración y la apertura al cambio en un entorno laboral cada vez más tecnológico y dinámico.
La incorporación de nuevas tecnologías como la analítica de datos y la automatización también ha permitido que la minería se ajuste a las características de la Generación Z, que cuenta con habilidades digitales avanzadas y está en busca de un propósito significativo en su trabajo. Desde Teck, se afirma que la implementación de programas de aprendices y prácticas técnicas ha sido crucial para erradicar barreras históricas de ingreso a la industria, permitiendo que jóvenes, incluso sin experiencia previa, puedan ingresar a posiciones que antes parecían reservadas exclusivamente para hombres. Sebastián Campos, de Teck, enfatiza que hoy es habitual recibir postulaciones de mujeres para roles operativos y de liderazgo, algo que sería impensable hace una década.
Además, el recambio generacional está provocando cambios culturales dentro de las organizaciones mineras. Funciona como un catalizador que promueve entornos de trabajo más colaborativos y menos jerárquicos. La flexibilidad, el bienestar integral y la coherencia entre el discurso y la práctica corporativa son aspectos que esta nueva generación valora profundamente. Constanza Herrera, de Mine Class, señala que la educación técnica está contribuyendo significativamente a este recambio, ya que una mayor cantidad de personas jóvenes están ingresando al sector y optando por roles que antes eran dominados por hombres. Su IV Radiografía de la Capacitación Online en Minería revela que la inteligencia artificial y la ciberseguridad destacan como tecnologías de gran impacto futuro, lo que indica una creciente conciencia digital entre los jóvenes.
Con estos cambios estructurales en el horizonte, se prevé que la minería en Chile viva una transformación significativa en las próximas décadas. Las empresas del sector, adherentes al Compromiso Minero, se enfrentan al desafío de garantizar que estos jóvenes profesionales encuentren oportunidades de desarrollo sostenible y a largo plazo. A medida que la industria avanza hacia una mayor equidad de género y adopta tecnologías emergentes, se prepara para las demandas globales de sostenibilidad, buscando crear una fuerza laboral diversa que esté lista para afrontar los retos futuros.




